Esta canción es un homenaje a José María "El Chava" Jiménez, ciclista abulense conocido por su valentía en las montañas. Sin embargo, más allá del deporte, la letra invita a reflexionar sobre las cuestas de la vida. En ellas, como en el ciclismo, descubrimos quiénes somos cuando nos dejamos la piel en cada pedalada. La fe también se forja en la subida: en el esfuerzo, en la esperanza y en la confianza de que, aunque la cuesta sea larga, hay algo que nos sostiene. Como dice la canción: "Hay montañas que te enseñan quién eres". Un recordatorio de que, en cada subida, Dios nos espera y que la dificultad es también escuela. Publicado en Pastoralsj .
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