lunes, 28 de abril de 2014

DE CANONIZACIONES VA LA COSA


Ayer domingo el Papa Francisco canonizó a Juan XXIII y a Juan Pablo II. Sobre Juan XXIII hay más unanimidad. Sobre Juan Pablo II puede haber opiniones diversas. Desde quienes están entusiasmados hasta quienes señalan, con incomodidad, que son pocos los años transcurridos entre su muerte y su elevación a los altares. Parece evidente que el tiempo ayuda a poner en su lugar las memorias, las historias y las huellas que algunas vidas dejan en la sociedad, en la iglesia y en la gente. Tal vez la cercanía temporal fomente más adhesiones incondicionales y más miradas críticas, que con el paso del tiempo se matizan, y en ese sentido, el paso de los años tiene su valor para que se reposen las cosas.
En cualquier caso, y pensando en quienes se sienten descontentos con la canonización de Juan Pablo II, la verdad es que uno no puede estar al frente de la Iglesia y no tocar llagas. El mismo Francisco, tan aplaudido por muchos, tiene a algunas personas descolocadas, y quizás irritadas por lo que no entienden o no comparten.
Declarar a alguien santo no es decir: “Todo lo ha hecho bien”. Los santos son pecadores, como los demás. Muchos de ellos, muy pecadores. Y aciertan y se equivocan en vida, como todos. Pero la Iglesia decide proponerlos como ejemplo o como modelo, no porque sean inmaculados, sino pensando que, de alguna manera, sus vidas apuntaron a Dios. Puede ser por su constancia, por su bondad, por su talante pastoral, por su sabiduría aplicada a la fe, por su testimonio hasta dar la vida… Se recoge también el sentir del pueblo de Dios, que reconoce en esas vidas algo que merece la pena (de ahí el hablar de quien muere 'en olor de santidad').
Pues bien, aprovechando que esta semana habrá muchos comentarios, al hilo de esta […] canonización, este artículo solo quiere ser una puerta abierta para un diálogo, invitando a responder […] a dos preguntas: ¿Quiénes son los santos a quienes tienes más devoción (tus santos “favoritos”), y por qué?, ¿y a quién te gustaría llegar a ver canonizado?
José Mª Rodríguez Olaizola sj en Pastoralsj

domingo, 20 de abril de 2014

ALELUYA, EL SEÑOR RESUCITÓ


El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.
Jn. 20, 1-9



¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!

sábado, 19 de abril de 2014

SÁBADO SANTO


Caryll Houselander nos describe su experiencia de la presencia de Dios: “Viajaba en el metro, en un vagón atestado de toda clase de gentes: sentadas, agarradas a los asideros, que regresaban a sus hogares al final del día. De pronto, vi en mi mente, pero con mucha claridad, una escena maravillosa: Cristo estaba en todos ellos. Pero vi aún más: no solamente estaba Cristo en cada uno de ellos, viviendo en ellos, muriendo en ellos, gozando en ellos, sufriendo en ellos…sino que, porque Él estaba en ellos y ellos estaban allí, todo el mundo estaba también allí, en aquel vagón del metro; y no sólo estaba todo el mundo actual, sino que estaban también todas las gentes que habían vivido en el pasado y las que iban a vivir en el futuro”.
“Salí a la calle y anduve mucho tiempo entre la muchedumbre. Aquí estaba ocurriendo lo mismo: por todas partes, en cada persona que pasaba…estaba Cristo”.

miércoles, 16 de abril de 2014

NO TENGÁIS MIEDO A LA BONDAD Y A LA TERNURA


Al adentrarnos en la Semana Santa salta a primer plano la intensidad del evangelio. Seguirte tiene consecuencias, no es fácil. En el horizonte aparece la cruz. Y, sin embargo, o quizás por ello, es más necesario hoy que nunca creer de verdad que el evangelio merece la pena. No temer la bondad. No asustarse de poner toda la ternura en juego, es una buena propuesta. Es tu propuesta, para nuestra vida, hoy, aquí y ahora.


martes, 15 de abril de 2014

LA MUERTE DEL JUSTO


En Semana Santa nos asomamos a una lógica que nos puede parecer devastadora. ¿Un rey en cruz? ¿Un Dios ausente? ¿La amistad traicionada? ¿Conviene que muera un justo por el bien del pueblo? Quienes hoy te aplauden mañana gritan: “¡Crucifícalo!”. Un “Hágase” ha llevado a una mujer hasta el pie de la cruz donde agoniza su hijo. Un juez de sentencia injusta se lava las manos. ¿Era esto, Señor? ¿Era esta tu promesa?


viernes, 11 de abril de 2014

VÍA CRUCIS


La tradición siempre ha marcados los viernes de cuaresma como un momento oportuno para el rezo del Vía Crucis. De forma individual, en comunidad, en la calle o en los templos.
Al llegar a este último viernes de la Cuaresma de 2014, próximos ya a vivir la Pasión, os invitamos a rezar con este VíaCrucis, construido con las imágenes de Fano y las reflexiones de algunos jóvenes de la Comunidad Parroquial del Milagro de San José.


lunes, 7 de abril de 2014

AMAZONIA: UNA SELVA SIN LA OTRA NO TIENE SOLUCIÓN


El próximo miércoles 9 de abril, tendrá lugar la charla “Amazonia: una selva sin la otra no tiene solución”, a cargo de Fernando López sj.
El título hace referencia a esa otra selva, que somos nosotros, nuestra sociedad, y que está enlazada ambiental y humanamente a la situación que se vive en la Amazonía.
La cita será el miércoles día 9 de abril, a las 20 h. en el Salón Padre Basabe, en la Casona de los Jesuitas (Paseo de San Antonio 14).

viernes, 4 de abril de 2014

CINCO NOMBRES, DE MUJER, PARA LA CUARESMA


La historia bíblica recoge la vida de muchas mujeres. Estos cinco ejemplos, en relación a los cinco domingos de este tiempo, nos ayudan a pensar y caminar la Cuaresma...

EVA: La primera mujer. Creada a imagen y semejanza de Dios. El hombre al ver la compañía que Dios le ha dado reconoce en la mujer su propia plenitud. La responsabilidad por el pecado es compartida entre ambos, pues por los verbos empleados en el texto todo indica que en el diálogo entre la serpiente y la mujer, el hombre también se hallaba presente. Lamentablemente toda la simbología de estos relatos creacionales ha sido interpretada en detrimento de la figura de Eva, justificando prejuicios contra las mujeres de todas las épocas. Pero Eva es la vida.
SARA: La vida de Sara aparece muy ligada siempre a la de su esposo; ella también lo deja todo para ponerse en camino. El relato resalta su belleza, frente a la actitud cobarde de Abraham, que la utiliza en su propio beneficio, lastimando su dignidad. También su esterilidad es una carga con la que Sara ha de vivir. La Primera Carta de Pedro la pone como ejemplo de mujer sumisa y obediente, pero Sara es más que eso.  Es una mujer con agallas, que soportó la dureza del exilio, la esterilidad, el abandono, pero que también defendió con valentía su lugar en la historia cuando se sintió amenazada. Hay otra mujer en la historia de Abraham, AGAR, la esclava, víctima de intrigas, es utilizada por unos y por otros, pero sabe atender la voz de Dios en su interior.
MARÍA, la hermana de Moisés: Muchas mujeres acompañan en la Biblia la existencia de Moisés, desde  antes incluso de que este naciera. Sifrá y Puá, las parteras; Jocabed, su madre; María, su hermana; Séfora, su esposa. María, hermana de Moisés, desempeña un papel muy importante en la liberación de su pueblo, y se le llama "profetisa" en la Escritura, es decir, que también ella hablaba de parte de Dios. Aparece siempre sola, pero activa y decidida. Séfora también se destaca cuando salva a Moisés en un pasaje de difícil comprensión, vinculado a la circuncisión.
MICAL y BETSABÉ: mujeres de David; la primera, utilizada para lograr el favor político; la segunda sacada de su matrimonio por puro capricho de poder. Las dos, víctimas de una sociedad en la que no tenían apenas derechos. Pero cada una intenta sobrevivir a su desgracia, y Betsabé bajo el reinado de su hijo Salomón, ocupó un lugar importante en la corte. No son mujeres débiles, pero a la primera se la denigra, y a la segunda no se le da voz.
En el libro de Ezequiel no aparecen mujeres, pero es curioso que sí aparezcan dos imágenes femeninas: una leona y una vid, para ofrecer su mensaje de parte de Dios. El profeta resalta la figura de la madre, que cría y prepara a sus hijos para la vida; en el segundo caso, la vid, frondosa y fecunda, y luego arrancada y llevada al desierto. En el libro de Oseas, otro de los profetas, la mujer adquiere valor de símbolo, y en el propio Ezequiel encontramos mujeres que profetizan dentro del pueblo.
No son estos los únicos modelos bíblicos femeninos, sino apenas una pequeña muestra, que ha de servir de atención para leer la Escritura con nuevos ojos. Si bien es un relato fuertemente patriarcal el que hace el Antiguo Testamento, y en alguna medida también parte del Nuevo, las mujeres han estado presentes en la historia de la salvación de forma destacada, y hoy más que nunca necesitamos recuperar ese lugar para ellas en la Iglesia.

¿Ha hecho el Señor alguna diferencia entre el hombre y la mujer? En su amor no conoció ni conoce ninguna diferencia. Y parece que hoy llama a las mujeres, y además en gran número, para tareas muy específicas en su Iglesia”. 

Edith Stein


miércoles, 2 de abril de 2014

CINCO NOMBRES PARA LA CUARESMA


Si tomamos la primera lectura bíblica de los cinco domingos de esta Cuaresma, encontraremos cinco nombres, cinco figuras que pertenecen a la tradición veterotestamentaria. Cada una de ellas simboliza algo particular, nos descubre una referencia concreta en este itinerario de renovación y crecimiento.
ADÁN: (domingo primero) La figura de Adán es el símbolo bíblico del ser humano; la arcilla representa su fragilidad; el aliento que Dios sopla en él, su condición original, su parte divina. En Adán aparecen unidos tierra y cielo, carne y espíritu.
ABRAHAM: (Domingo segundo) Simboliza la vocación original de todo ser humano, la llamada interior; es una invitación a que prestemos atención a lo esencial, abandonando o poniendo en segundo plano seguridades y atajos, para ir a lo que realmente nos plenifica, representado en la promesa.
MOISÉS: (domingo tercero) Simboliza la capacidad de liderar en la búsqueda de libertad, frente a las muchas esclavitudes que no nos dejan realizar plenamente nuestra vocación original. Es quien guía al pueblo en el desierto, quien garantiza la cercanía y fidelidad de Dios a través de su propia experiencia.
DAVID: (Domingo cuarto) Es el rey, figura de quien alcanza ya cierta madurez espiritual, cierta "realeza”, y se sabe elegido para un propósito, a pesar de sus muchas limitaciones. Es dueño de su destino, sabe reconocer sus errores y pedir perdón, pero sigue sintiéndose rey, y reconoce en todo lo que vive una Presencia salvadora.
EZEQUIEL: (Domingo quinto) Aparece en representación de los profetas. Es símbolo de capacidad para desafiar lo establecido, para mirar siempre más allá, infundiendo esperanza en los momentos oscuros, y viendo la vida donde no la hay.