martes, 18 de diciembre de 2012

MARÍA, MUJER DE ESPERANZA


En estos tiempos que para muchos son difíciles, se hace más necesario que nunca volver los ojos a quien puede ser para nosotros referencia, ejemplo y estímulo. Hay muchos hombres y mujeres que, con sus vidas, demuestran que es posible plantar cara a la tormenta y luchar por lo que creen justo. Pero quizás, entre todos, una mujer, María, es para cada uno de nosotros refugio, maestra y guía en el camino. Ella es la mujer del adviento, la señora de la espera, la que fue capaz de afrontar lo incierto desde la fe y la confianza profunda.

Con un hágase
Te fiaste. Sin sucumbir al temor, a las prevenciones, a lo sorprendente. Te fiaste de Dios, aunque hacerlo te pusiera en situaciones complicadas. Dijiste «sí», poniendo tu vida en sus manos, sin hacer caso a las habladurías, a las posibles incomprensiones. Y esa palabra valiente se convierte, también hoy, para mí, en llamada. A tener valentía a la hora de vivir la fe. A tener coraje para tomar en serio el evangelio. A tener audacia para buscar formas de hacerlo real en este mundo, hoy, aquí y ahora.
¿Qué “Hágase” es necesario hoy en nuestras vidas?

Sin rendirte
Que esto es la esperanza. Esa disposición para seguir luchando cuando todo parece cuesta abajo. Cuando nubarrones amenazan tormenta. Cuando uno no entiende, o no cree, o no sabe por dónde seguir. Tú esperaste, en ese adviento primero inesperado, al niño cargado de promesas. Y esperaste, viéndole crecer, a ver qué sería de su vida. Le esperaste cuando se echó a los caminos. A veces ibas detrás, y te fuiste haciendo discípula, también tú. Esperaste, atravesada por el dolor, al pie de la cruz. Y luego, con los que se encerraban, temerosos, también allí estuviste, siendo para ellos madre y amiga. Y con ellos confiaste. Hasta que se hizo la Luz. Y por eso me invitas, también a mí, a fiarme, y a esperar, activamente. A Dios, en este mundo, y su reino, que juntos habremos de ir construyendo, entre muchos.
¿Qué espero hoy de Dios? ¿Y de la vida? ¿Y de mi mismo?

Fuente Pastoralsj

jueves, 13 de diciembre de 2012

RASTRILLO SOLIDARIO DEL MILAGRO


Por noveno año consecutivo la parroquia del Milagro de San José organiza su Rastrillo solidario. Como en años anteriores, un buen grupo de miembros de la Parroquia se movilizan en la organización de este Rastrillo. A ellos se suma también el esfuerzo y la colaboración de padres, alumnos y profesores del Colegio San Estanislao de Kostka y de la fundación Entreculturas.
Este año, dirigirán el esfuerzo en defender el Derecho Universal a la Educación a través de la Campaña de la Silla Roja, que desarrolla Entreculturas.
No te olvides, entre el 13 y el 16 de diciembre visita el Rastrillo solidario del Milagro de San José en los bajos de la Parroquia (Paseo de San Antonio 44, Salamanca).
 

 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

VEN



"Una voz grita en el desierto:
preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos;
elévense los valles,
desciendan los montes y colinas;
que lo torcido se enderece,
lo escabroso se iguale.
Y todos verán la salvación de Dios".
 
Lucas 3
 

lunes, 10 de diciembre de 2012

RECUPERAR EL ADVIENTO

 
El Adviento tiene su propio ritmo, su propia historia, su propio encanto. Es el tiempo de prepararse. Es tiempo de anticipar, con ilusión, algo bueno…
Es el tiempo del deseo, de las expectativas, de las promesas que te llenan de expectativas. Quizás estas próximas semanas puedo vivir este tiempo con toda la hondura que me ofrece.
 
Un tiempo para ilusionarse
Qué bueno es tener motivos para esperar. No pasa nada si nos falta algo, si hay heridas, si en algún momento la vida va achuchada. En realidad hay etapas en las que lo importante es escuchar la promesa de algo bueno. Y creerla, si quien promete es alguien de fiar (Dios lo es).
Llegará la sanación para las heridas. Llegará la luz para disipar las sombras. Llegará la paz a las personas. Llegará el amor a poblar las soledades. Llegará la palabra a tender puentes. Llegará el descanso, compartido. Llegarán nuevas ideas, nuevas canciones, nuevos proyectos. Llegará Jesús.
 
Una promesa de amor
Esto casi parece el título de un culebrón o de una novela romántica. Pero no lo es. Es más universal, más hondo, más real. El Adviento es el tiempo en que Dios nos promete que su amor no descansa. Por cada uno de nosotros.
Que salvará distancias infinitas. Que se hará pequeño para encontrarnos. Que vendrá a nuestras vidas. Que creerá en cada uno de nosotros, conociendo nuestra verdad profunda. Y que nos saldrá al encuentro en caminos inesperados. Y esa promesa vale un mundo.
 
Fuente Pastoralsj
 
 

lunes, 3 de diciembre de 2012

SAN FRANCISCO JAVIER



Os invitamos a participar en la celebración que tendrá lugar en la Parroquia del Milagro de San José hoy, día 3, a las 20 h.