lunes, 26 de abril de 2010

HAITÍ: 100 DÍAS

Los próximos 1 y 2 de mayo, y organizadas por la Coordinadora de ONG de Salamanca, se celebrarán diversas actividades para recordarnos que, 100 días después del terremoto, Haití sigue necesitando nuestra ayuda.
En las imágenes podéis consultar el programa de actividades.




sábado, 24 de abril de 2010

IV DOMINGO DE PASCUA


En aquel tiempo, dijo Jesús: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno”.
Jn. 10, 27-30

viernes, 23 de abril de 2010

DÍA DEL LIBRO

El cardenal Martini, que sabe hablar a creyentes y no creyentes y es una de las voces más escuchadas de la Iglesia, describe el recorrido que todo ser humano puede afrontar para optar por vivir la fe cristiana. A través de la rica filigrana de la Carta a los Romanos, Martini reflexiona sobre cómo usar las palabras antiguas de la Escritura para comunicar hoy los contenidos eternos y universales del mensaje de amor de Jesús.
No debemos distanciarnos del lenguaje bíblico y evangélico, pero sí tenemos que expresarlo de nuevo de una manera comprensible, casi coloquial, para que la esencia del anuncio llegue a todos. Es un trabajo largo y laborioso, que presupone la interiorización de todo el mensaje al que, con profunda libertad interior, hemos elegido adherirnos. Y, al mismo tiempo, nos exige estar tan penetrados por el Misterio de Jesús que seamos capaces de contarlo de todas las formas posibles, tanto las más clásicas como las más modernas, sin traicionar el pensamiento fundamental.
Una lectura fascinante, en la que finalmente se concilian Palabra y Amor, Razón y Caridad, lógos y agápe, las alas de la libertad, para volar en el Absoluto de Dios.

CARLO MARÍA MARTINI. Las alas de la libertad. El hombre que busca y la decisión de creer. Santander: Sal Terrae. 2010.

domingo, 18 de abril de 2010

III DOMINGO DE PASCUA


En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: “Me voy a pescar”. Ellos contestan: “Vamos también nosotros contigo”. Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice: “Muchachos, ¿tenéis pescado?”. Ellos contestaron: “No”. Él les dice: “Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis”. La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: “Es el Señor”.
Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.
Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: “Traed de los peces que acabáis de coger”. Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
Jesús les dice: “Vamos, almorzad”. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.
Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?”. Él le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dice: “Apacienta mis corderos”.
Por segunda vez le pregunta: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le contesta: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Él le dice: “Pastorea mis ovejas”.
Por tercera vez le pregunta: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: “Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero”. Jesús le dice: “Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras2. Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: “Sígueme”.
Jn. 21, 1-19

viernes, 16 de abril de 2010

BEATIFICACIÓN DEL PADRE HOYOS, sj


Con gran alegría, el próximo domingo 18 de abril en Valladolid, vamos a celebrar la Beatificación del P. Bernardo Francisco de Hoyos, un joven jesuita quien murió a los 24 años de edad. Entre otras cosas, el Padre Hoyos es celebre por haber extendido en España la devoción y culto al Corazón de Jesucristo.

Breve biografía
Bernardo Francisco de Hoyos nació el 20 de agosto de 1711 en Torrelobatón (Valladolid). A los 11 años entra en el colegio jesuita de Villagarcía de Campos. Ingresa en el noviciado que tenía la Compañía de Jesús en la misma localidad a punto de cumplir los 15. Estudiaría Filosofía en Medina del Campo y Teología en Valladolid, donde sería ordenado sacerdote.
Su vida de fe y amor con Cristo alcanza cotas poco comunes, con un perfil de vida mística semejante al de otros grandes santos, viviendo ya con apenas 19 años lo que los teólogos llaman el desposorio espiritual con Jesús, en el contexto de una vida exterior de lo más común. Es en ese marco donde hay que situar los acontecimientos que le suceden en mayo de 1733, cuando Bernardo cuenta con 21 años: Jesús le introduce en el misterio de su amor redentor por los hombres y le pide que lo difunda. A ello dedicará sus energías mientras le dure la vida dedicándose a extender por España la devoción y culto al Corazón de Jesucristo, siendo considerado después el primer apóstol de la devoción al Sagrado Corazón. Muere a los 24 años víctima del tifus, tan sólo nueve meses después de su ordenación sacerdotal (el 29 de noviembre de 1975).
Su proceso de beatificación se introduce en 1895. El actual vicepostulador de la causa es el jesuita Ernesto Postigo. La curación atribuida a su intercesión se produjo en 1936 en la persona de Mercedes Cabezas y es en enero del año 2009 cuando el Santo Padre firma el decreto que reconoce esta curación como milagro obrado por intercesión del P. Hoyos, abriendo la puerta a su beatificación.

Más información sobre el Padre Hoyos.

lunes, 12 de abril de 2010

EL HOMBRE DE NEGRO


Loquillo volvió a versionar en 2009 el clásico de Johnny Cash (The man in black). Esta vez con la colaboración de Andrés Calamaro, Enrique Búmbury y Jaime Urrutia.
Os invitamos a hacer oración con este tema. La canción nos invita, nos cuestiona, nos pone frente a un mundo roto y nos pregunta qué hacemos para cambiarlo. Encontraremos frases de gran fuerza cristiana (el autor original lo era) que pueden resonar en nosotros. Un canto a la esperanza, pero a una esperanza que se construye, se lucha.

Descárgate aquí la letra y una ayuda para la oración.

domingo, 11 de abril de 2010

II DOMINGO DE PASCUA


Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “Paz a vosotros”.
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: “Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo”.
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos”.
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo”.
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a vosotros”. Luego dijo a Tomás: “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”. Contestó Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús le dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto”.
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Jn. 20, 19-31

miércoles, 7 de abril de 2010

PASCUA DEL MILAGRO 2010


Querida comunidad
A través de este video que ha hecho uno de los monitores, queremos compartir con vosotros, de forma gráfica, lo que sido esta Pascua 2010.
También queremos dar gracias al Señor por su envío a trabajar con los jóvenes y por contar con una comunidad, la CVX en Salamanca, por la que siempre nos sentimos tan acompañados en nuestra misión. Gracias.

Lorena, Javier y Jesús

domingo, 4 de abril de 2010

¡¡¡RESUCITÓ!!!


El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le hablan cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Jn. 20, 1-9

sábado, 3 de abril de 2010

SÁBADO SANTO

María, vaya vida la tuya. Cuando dijiste: “Hágase”, ¿pensabas en esto? Sospecho que no, aunque también sospecho que igualmente hubieses aceptado. No caben muchas palabras ante tu imagen esta semana: una madre rota, el dolor atravesado de ver a un hijo destrozado; y, sin embargo, seguir ahí, al pie de la cruz, esperando…

María es el prototipo de la mujer del sábado santo, capaz de esperar en la hora del silencio. Capaz de mantener la esperanza en ese tiempo intermedio, entre la noche oscura y el amanecer radiante… De María no nos constan grandes palabras ni discursos, ni elaboradas profecías. Sólo sabemos que estuvo ahí, siempre… Y así nos habla de algunas dimensiones vitales que hoy siguen siendo imprescindibles: la aceptación, la firmeza, el silencio fértil, la valentía, la aceptación (sin regodeo) de lo que la vida tiene de cruz, y la fe en la promesa de lo que aún ha de llegar.