miércoles, 31 de marzo de 2010

MIÉRCOLES SANTO

LA MIRADA ALEGRE

“Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped en aclamaciones, montañas, porque el señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados” (Is. 49,13)

¡Alegre, sí! Porque al final la palabra es de vida y de esperanza. Y las sombras se retiran y permiten vislumbrar la gloria de Dios, la fiesta del hombre. Que podemos ver un mundo sanado, aunque a veces no lo parezca. Porque la palabra definitiva de Dios es un canto de amor. Y su caricia sana las heridas. Y el mal no vence. Alegre porque el caído encontrará la Fuerza para levantarse de su derrota. Porque el verdugo callará, confundido (y quizás convertido). Alegre porque Dios y el prójimo llenan la soledad, dan sentido y convierten en canto el silencio antes deshabitado.

No mires el mundo desde la sombra o la queja. No lo mires desde el lamento o desde la rendición. Míralo buscando en él los destellos de Dios, los milagros cotidianos, las pequeñas o grandes victorias del amor, de la Fiesta, de la Vida.

martes, 30 de marzo de 2010

MARTES SANTO

LA MIRADA CERCANA

“Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento” (Is. 50,4)

No hay nada más engañoso que ver las cosas desde lejos, desde arriba, asépticamente. Pero Jesús se acerca a los “infiernos” de este mundo. Se agacha, para llegar allá abajo, adonde están quienes no tienen quién les alce. Jesús aprende a ver con los ojos heridos del inocente golpeado; con los ojos implorantes del hombre abandonado; con los ojos serenos del justo que obra en conciencia; Jesús ve con los ojos cansados de quien pone todo en juego; con los ojos húmedos de quien llora los llantos de este mundo. La mirada cercana te transforma de espectador en protagonista de una historia eterna. La historia de quienes viven tratando de construir el Reino.

Piensa en las cosas, las vidas, las gentes, que ves de cerca. Las lágrimas y las risas que verdaderamente compartes. Mirar de cerca es implicarse, complicarse la vida, fundir un poco tu historia con otras historias, casi con todas las historias, deseando la sanación de cada herida. ¿Qué vidas compartes?

lunes, 29 de marzo de 2010

LUNES SANTO

TRES MIRADAS DE SEMANA SANTA

Estos días nos asomamos a la pasión, a la muerte, a la vida que se entrega, al abandono, al miedo, a la confianza… Nos asomamos a la hondura del ser humano, capaz de lo mejor y de lo peor; y a la ternura de Dios, capaz de un amor que se vacía de sí para llenarse del otro. Y ahí están también nuestros dolores y nuestras esperanzas, nuestra soledad, las gentes que nos acompañan y a quienes acompañamos… La coherencia y el desaliento, la fortaleza y la debilidad entrelazadas en cada ser humano. El abandono y el encuentro. Mirados por Dios. Mirados con la compasión de Dios…

LA MIRADA DESNUDA

“Creció en su presencia como brote, como raíz en el páramo: no tenía presencia ni belleza que atrajera nuestras miradas ni aspecto que nos cautivase” (Is. 53, 2)

En la pasión lo superfluo desaparece. Lo artificial no existe. El ruido se acalla y se concentra la atención en lo esencial: el servicio como tarea; el amor como motivo; el odio como causante del mal; el perdón como respuesta; la soledad, no siempre sonora, del justo; el coraje y el temor de los seguidores. Se desvanece lo que distrae nuestras miradas, y la atención se centra en el corazón del evangelio: un Dios que nos ama con locura, sí, a ti y a mí, tal y como somos. Y que nos muestra un único camino. Vivir dándolo todo. Todo.

Piensa en qué es lo esencial en tu vida. Y en qué es lo esencial del mensaje del evangelio (el amor y el servicio). Piensa en cómo ve el mundo quien mira desde el deseo de amar y servir.

domingo, 28 de marzo de 2010

DOMINGO DE RAMOS


Evangelio: Lc. 22,14-23,56



¿QUÉ HACE DIOS EN UNA CRUZ?


José Antonio Pagola


Según el relato evangélico, los que pasaban ante Jesús crucificado sobre la colina del Gólgota se burlaban de él y, riéndose de su impotencia, le decían: «Si eres Hijo de Dios, bájate de la cruz». Jesús no responde a la provocación. Su respuesta es un silencio cargado de misterio. Precisamente porque es Hijo de Dios permanecerá en la cruz hasta su muerte.
Las preguntas son inevitables: ¿Cómo es posible creer en un Dios crucificado por los hombres? ¿Nos damos cuenta de lo que estamos diciendo? ¿Qué hace Dios en una cruz? ¿Cómo puede subsistir una religión fundada en una concepción tan absurda de Dios?
Un “Dios crucificado” constituye una revolución y un escándalo que nos obliga a cuestionar todas las ideas que los humanos nos hacemos de un Dios al que supuestamente conocemos. El Crucificado no tiene el rostro ni los rasgos que las religiones atribuyen al Ser Supremo.
El “Dios crucificado” no es un ser omnipotente y majestuoso, inmutable y feliz, ajeno al sufrimiento de los humanos, sino un Dios impotente y humillado que sufre con nosotros el dolor, la angustia y hasta la misma muerte. Con la Cruz, o termina nuestra fe en Dios, o nos abrimos a una comprensión nueva y sorprendente de un Dios que, encarnado en nuestro sufrimiento, nos ama de manera increíble.
Ante el Crucificado empezamos a intuir que Dios, en su último misterio, es alguien que sufre con nosotros. Nuestra miseria le afecta. Nuestro sufrimiento le salpica. No existe un Dios cuya vida transcurre, por decirlo así, al margen de nuestras penas, lágrimas y desgracias. Él está en todos los Calvarios de nuestro mundo.
Este “Dios crucificado” no permite una fe frívola y egoísta en un Dios omnipotente al servicio de nuestros caprichos y pretensiones. Este Dios nos pone mirando hacia el sufrimiento, el abandono y el desamparo de tantas víctimas de la injusticia y de las desgracias. Con este Dios nos encontramos cuando nos acercamos al sufrimiento de cualquier crucificado.
Los cristianos seguimos dando toda clase de rodeos para no toparnos con el “Dios crucificado”. Hemos aprendido, incluso, a levantar nuestra mirada hacia la Cruz del Señor, desviándola de los crucificados que están ante nuestros ojos. Sin embargo, la manera más auténtica de celebrar la Pasión del Señor es reavivar nuestra compasión. Sin esto, se diluye nuestra fe en el “Dios crucificado” y se abre la puerta a toda clase de manipulaciones. Que nuestro beso al Crucificado nos ponga siempre mirando hacia quienes, cerca o lejos de nosotros, viven sufriendo.

jueves, 25 de marzo de 2010

DÍA MUNDIAL CVX

Las tres personas divinas, contemplando a toda la humanidad tan dividida por el pecado, deciden darse completamente a los hombres para liberarlos de todas sus cadenas. Por amor, el Verbo se encarnó y nació de María, la Virgen pobre de Nazareth. Inserto así entre los pobres, y compartiendo con ellos su condición, Jesús nos invita a todos a entregarnos continuamente a Dios y a trabajar por la unión de la familia humana. Esta entrega de Dios a los hombres y de los hombres a Dios se sigue realizando hoy, bajo la moción del Espíritu Santo, en todas nuestras diversas circunstancias particulares. Por eso nosotros, miembros de la Comunidad de Vida Cristiana, hemos compuesto estos Principios Generales para que nos ayuden a hacer nuestras las opciones de Jesucristo, y a participar por El, con El y en El en esta iniciativa amorosa que expresa la promesa de Dios de sernos fiel para siempre.


Principio General nº 1

La Comunidad de Vida Cristina celebramos nuestro día, nuestra fiesta, coincidiendo con el día que la Iglesia celebra la Encarnación.
Os invitamos a leer el Proyectos 144, que desde el Comité Mundial nos invita a celebrar este día recordando nuestra opción por los pobres.

Las comunidades de la región de Castilla, como ya es habitual desde hace varios años, nos juntaremos a celebrar el Día Mundial de la Comunidad de Vida Cristiana. Este año será en Valladolid, el sábado 27 de marzo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

MONSEÑOR ÓSCAR ROMERO


“Monseñor Romero fue celoso Pastor a quien el amor de Dios y el servicio a los hermanos condujeron hasta la entrega misma de la vida” (Juan Pablo II)

Hoy recordamos el 30 aniversario del asesinato de Monseñor Óscar Romero, arzobispo de San Salvador, el 24 de marzo de 1980, mientras celebraba la Eucaristía.

lunes, 22 de marzo de 2010

CHARLAS CUARESMALES


A lo largo de esta semana se celebrarán, en la Parroquia del Milagro de San José, las charlas cuaresmales. Serán los días 22, 23 y 24 de marzo, a las 20:30 h. Las charlas este año estarán dirigidas a, en clima de oración, ir recogiendo los frutos de la Cuaresma, en aspectos tan relacionados con este tiempo como son la oración, el ayuno y la limosna.

Lunes, 22 de marzo
“JESÚS, ENSÉÑANOS A ORAR COMO ORABAS TÚ”, Raquel Gómez, CVX

Martes, 23 de marzo
“EL AYUNO CUARESMAL: VIVIR CON ESPÍRITU Y CORAZÓN AGRADECIDOS”, Benito Marín, CVX

Miércoles, 24 de marzo
“LA LIMOSNA EN TIEMPO DE CUARESMA”, Adelaida Andrés, CVX

Junto a estas charlas, el jueves 25, durante la Eucaristía de 20 h. en el Milagro se celebrará en comunidad el Sacramento de la Reconciliación, que nos ayude a prepararnos mejor para la Pascua. Se ofrecerá a los que lo deseen la oportunidad de confesarse.

domingo, 21 de marzo de 2010

V DOMINGO DE CUARESMA


En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?”. Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: “El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”. E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: “Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?”. Ella contestó: “Ninguno, Señor”. Jesús dijo: “Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más”.

Jn. 8, 1-11

sábado, 20 de marzo de 2010

BODA ISABEL Y JESÚS


Hoy 20 de marzo nuestros compañeros de comunidad, Isabel y Jesús se casan. Desde la CVX en Salamanca os deseamos lo mejor. Que seáis felices y que el Señor os siga bendiciendo como hasta ahora.

…remaron mar adentro y echaron las redes como había dicho Jesús… “y llenaron las dos barcas hasta el punto de que casi se hundían”
(Lc. 5, 6-7)

viernes, 19 de marzo de 2010

SAN JOSÉ

Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.
Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados".
Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.

Mt. 1,16.18-21.24

jueves, 18 de marzo de 2010

DÍA DEL SEMINARIO


Con motivo de la celebración del Día del Seminario la parroquia María Mediadora acogerá el domingo 21 de marzo, a las 11.00 h. de la mañana una Eucaristía en la que participarán los miembros del Seminario diocesano "San Carlos Borromeo". La celebración va a ser presidida por nuestro Obispo Mons. Carlos López y será retransmitida en directo por La 8 de Castilla y León Televisión. Tras la Eucaristía los seminaristas, junto con el Rector José Vicente Gómez, pasarán la jornada en la parroquia conociendo más de cerca la nueva Unidad Pastoral y el nuevo arciprestazgo.

lunes, 15 de marzo de 2010

CUARESMA DE SIEMBRA

Hay veces que el horizonte es sólo una línea y todo es tierra o cielo entre tú y la realidad. Hay días, apenas te levantas, en que quisieras comerte el mundo; otros días, apenas te levantas, el mundo te come a ti. Días en que todo se llena de un gris plomizo y cuaresmal, el cielo y la tierra, como si todo amenazara lluvia. Como si fuera un miércoles de ceniza. Ceniza en el cielo, ceniza en la tierra, ceniza en la cabeza y en la ilusión. Ceniza y sólo ceniza, como si huera pasado un fuego devastador o una inundación de agua gris.
Y más acá del horizonte deambula un hombre empapado y amenazado, tal vez tú o tal vez yo, sin saber muy bien si está en la dirección adecuada.
Es tiempo –Pascua en el horizonte- de sacudirse el polvo del camino y dejarse acariciar por la lluvia fresca y purificante. Esperamos una mano de nieve capaz de arrancar la nota más hermosa de esta lira que somos nosotros. Para que sepamos hacia dónde vamos, de dónde venimos y en qué punto nos encontramos.
Habrá, sin duda, primavera de luz y de color pero tenemos que dejar que nos sorprenda. Aprender a situarnos ante la vida como un niño que espera un regalo. Cultivar una mirada ingenua y sorprendida para que el paisaje monótono no vuelva gris nuestra pupila azul. El cartero nos traerá muy pronto una carta pascual pero antes hay que vivir la espera en actitud germinal. Eso es cuaresma: cuidar la semilla hasta que pueda estallar envuelta en luz y alegría.


Alejandro Fernández Barrajón
En Revista 21, febrero de 2010.

sábado, 13 de marzo de 2010

IV DOMINGO DE CUARESMA


En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: “Ése acoge a los pecadores y come con ellos”. Jesús les dijo esta parábola:
Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: ‘Padre, dame la parte que me toca de la fortuna’. El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces, se dijo: ‘Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros’. Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus criados: ‘Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado’. Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: ‘Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud’. Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: ‘Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado’. El padre le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado’.


Lc. 15, 1-3. 11-32


martes, 9 de marzo de 2010

CONVERSIÓN

Son muchos los que asocian el tiempo de Cuaresma sólo con ayuno y abstinencia perdiendo o dejando de lado el profundo significado de este tiempo litúrgico, la conversión. La lectura del evangelio del primer Domingo de Cuaresma narra las tentaciones de Jesús en el desierto. Una de las primeras cosas que nos puede llamar la atención de esta contemplación es ver a Jesús, al Hijo de Dios, tentado con las mismas cosas con las que nos vemos tentados a menudo nosotros: hacer uso de nuestras cualidades para nuestro beneficio aunque represente perjuicio para los demás, sacar nuestro poder a relucir para relumbrar ante los otros y, por último, la tentación del poder, bien sea político, religioso o de cualquier clase.
Hay veces que la tentación misma nos agota, nos hace sentir mal, como si el hecho de estar tentado fuera ya un pecado. En este pasaje bíblico comprobamos, consolados, que la tentación forma parte de nuestra condición de humanos pero para la que hay que tener una respuesta; no nos podemos dejar llevar por ella.
En este sentido, teniendo en cuenta este pasaje evangélico, nuestra conversión en este tiempo de cuaresma que se nos avecina, puede ser la de caer en la cuenta de las tentaciones que nos rodean y en las que caemos a diario, a veces sin darnos cuenta; caer en la cuenta y dar una respuesta diferente.

lunes, 8 de marzo de 2010

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

MUJERES DE LUZ
Autor: Pablo Beneito (ed.)
Editorial: Trotta
Año: 2001
Pags.:294

La mística femenina, lo femenino en la mística. La experiencia de Teresa de Jesús también fue sentida en la India o en China. Y también por mujeres como ella que, a través de sus escritos, intentaron esbozar la inefable narración de la unión del alma con Dios. Interreligioso, muy sorprendente, nos acerca de manera sencilla y amena a sus vidas y sus sentimientos.
Lal Ded, Hannah Rachel, Li Qingzhao, Hildegarda de Bingen… son las mujeres que pueblan estas páginas contagiando la fuerza con la que vivieron y quisieron expresarse. Cada una en su contexto, en su creencia, a su manera. Unas miradas extraordinarias, muy bien documentadas, que nos llamarán la atención por su diversidad y hondura. Pero no sólo de ellas trata esta estupenda recopilación de artículos. Lo femenino en la mística es su segunda parte y analiza su relación con temas tan diversos como la psicodelia o la iconografía. Todo ello, además, con un lenguaje claro, multicultural y luminoso.
Mujeres de luz significa “mujeres de conocimiento”, “mujeres de espíritu”, mujeres que han vivido y comunican la experiencia del amor, mujeres iluminadas que irradian su luz interior, mujeres que conciben el misterio y dan la luz a la verdad, luminarias en la historia vertical de los acontecimientos espirituales, mujeres que saben que están hechas de luz, que su esencia es luz.

sábado, 6 de marzo de 2010

III DOMINGO DE CUARESMA

En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó: “¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera”.
Y les dijo esta parábola:
Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córta1a. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?’. Pero el viñador contestó: ‘Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas’.

Lc. 13, 1-9

lunes, 1 de marzo de 2010

CUARESMA

Tiempo para ir al encuentro del Misterio. Tiempo para hacerse a la mar, para salir al camino, para internarse en el desierto, en los vacíos exteriores o en nuestros propios eriales, por donde vaga el corazón. Tiempo para buscar, para desear comprender.
Tiempo para buscar, para desear comprender, para recordar. Recordar desde el desierto los días en los que el corazón estaba lleno de alegría, los días en los que te miraba con la luz de los ojos de Dios, los días de la Resurrección.