sábado, 31 de octubre de 2009

1 DE NOVIEMBRE: FIESTA DE TODOS LOS SANTOS


Al ver a la multitud, subió al monte. Se sentó y se le acercaron los discípulos. Tomó la palabra y los instruyó en estos términos: Dichosos los pobres de corazón, porque el reinado de Dios les pertenece. Dichosos los afligidos, porque serán consolados. Dichosos los desposeídos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa del bien, porque el reinado de Dios les pertenece. Dichosos vosotros cuando os injurien, os persigan y os calumnien de todo por mi causa. Estad alegres y contentos pues vuestra paga en el cielo es abundante.


Mt. 5, 1-12

domingo, 25 de octubre de 2009

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

Hemos recibido desde la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, esta carta.
Desde allí nos dicen que las personas que trabajan en esa Diócesis desde hace muchos años, ven el ambiente que se está generando de hostigamiento y señalamientos del gobierno a las comunidades y al entorno de la Iglesia muy similar al previo de 1994 cuando tuvo lugar el alzamiento zapatista o en 1997 poco antes de la masacre de Acteal.
Últimamente el gobierno del estado de Chiapas y varios periódicos y radios están haciendo ciertas afirmaciones de que la Diócesis de San Cristóbal está organizando a su gente y provocando para la violencia incluso acusan a catequistas de armarse y entrenarse.
Por todo ello, nos envían esta carta circular del obispo Monseñor Felipe Arizmendi, para que la difundamos. Nos piden que la hagamos llegar a toda esa gente que entiende de los procesos que se llevan con el pueblo, y con los preferidos de Dios, con los pobres, pidiéndonos que recemos por ellos y por el pueblo de Chiapas.






domingo, 18 de octubre de 2009

TIEMPO


Todo tiene su tiempo y sazón, todas las tareas bajo el sol: tiempo de nacer, tiempo de morir; tiempo de plantar, tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar y tiempo de sanar; tiempo de destruir y tiempo de construir; tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar; tiempo de arrojar piedras y tiempo de recogerlas; tiempo de abrazar y tiempo de desprenderse; tiempo de buscar y tiempo de perder; tiempo de guardar y tiempo de desechar; tiempo de rasgar y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar; tiempo de amar y tiempo de odiar; tiempo de guerra y tiempo de paz.
Eclesiastés 3, 1-8

jueves, 15 de octubre de 2009

DÍA INTERNACIONAL PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA

"SOMOS LA PRIMERA GENERACIÓN QUE PUEDE ACABAR CON LA POBREZA"
El 17 de octubre se celebra el Día Internacional para la erradicación de la pobreza.
Las organizaciones de la Unidad Territorial de la Coordinadora en Salamanca han convocado una concentración silenciosa y lectura de manifiesto para el próximo sábado 17 de octubre, a las 19.00 h, en la Plaza Mayor de Salamanca.
De manera paralela, se va realizar un ciclo de cine, sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Las películas programadas son:
- Jueves, 8 octubre: "La zona"
- Jueves, 15 octubre: "Tierra"
- Jueves, 22 octubre: "14 kilómetros"
La proyección de las películas tendrá lugar en los Cines Van Dyck de la ciudad, a las 20.30 h.

jueves, 8 de octubre de 2009

DAMIÁN DE MOLOKAI

El domingo 11 de octubre Benedicto XVI canonizará al Padre Damián de Molokai, junto a otros cuatro beatos: los españoles Francisco Coll y Guitart y el Hermano Rafael Arnáiz Barón; el polaco Felix Felinski y la francesa Juana Jugan (fundadora de las Hermanitas de los Pobres).
El Beato Damián de Molokai, apóstol de los leprosos, es universalmente conocido como monumento del amor, de servicio y de fe. Su ejemplo es una llamada al compromiso y al apostolado en el sacerdocio y en la vida consagrada, así como una fuente de inspiración para quienes sienten la llamada a servir a excluidos y olvidados.
El padre Damián fue considerado un héroe de la caridad. Mahatma Ghandi afirmó que “el mundo de la política y del periodismo cuenta con pocos héroes comparables a Damián de Molokai. Vale la pena reflexionar sobre la fuente de semejante heroísmo”. También la Madre Teresa, en una carta dirigida a Juan Pablo II, dijo: “Como sabe, nos encontramos trabajando entre millares de leprosos, y para poder continuar este hermoso trabajo de amor por la curación de los enfermos, tenemos necesidad de un santo que nos guíe y nos proteja. El padre Damián podría ser ese santo”.
Damián nació en 1840 en Tremelo, cerca de Lovaina (Bélgica), en una familia campesina pero acomodada. Ingresó en la Congregación de los Sagrados Corazones en 1859 y partió hacia Hawai, donde fue ordenado sacerdote en 1864. Unos años más tarde, en 1873, llegó a la isla-leprosería de Molokai. Allí compartió, durante 16 años, su vida, trabajo, angustias, alegrías e incluso su enfermedad con los enfermos. El 15 de abril de 1889 murió leproso entre los leprosos de Molokai, lugar en el que se había aislado voluntariamente como signo del amor de Dios hacia ellos. Según su obispo, el padre Damián había sido enviado tras solicitarlo él mismo, y sólo para una estancia de pocas semanas. Damián lo entendió de manera distinta, porque irse de allí supondría dejar a aquellas almas sin sacerdote. Era un camino sin retorno que estaba dispuesto a recorrer hasta el final.
Había en la isla cerca de 800 leprosos, deportados por el Gobierno hawaiano a esta suerte de prisión natural. Vivían en medio de una gran desesperación, a causa de esa enfermedad horrible, sin curación posible, rota toda relación afectiva con sus seres queridos, viéndose despreciados y con ausencia de instalaciones colectivas. El corazón de Damián se enterneció al ver esta miseria, y se unió a estos seres sufrientes y marginados para prestarles asistencia. Desde su llegada se unió a ellos como uno más: Nosotros, los leprosos, decía.
Llevaba 13 años entre los leprosos cuando empezó a sentir los síntomas de la enfermedad. Al conocer su infección, escribió al Superior General de su Orden y le dijo: “¡Bendito sea Dios! No me compadezca, estoy plenamente resignado”. En otra carta afirmaba: “Pronto estaré completamente desfigurado, pero sigo tranquilo, resignado y feliz en medio de mi pueblo […] y a menudo repito de todo corazón: ¡Que se haga tu voluntad!”.Ahora, es la Congregación de los Sagrados Corazones la que se alegra por su próxima canonización. Es la alegría de la Iglesia entera y la alegría de una Humanidad nueva, sedienta de bondad, compasión, justicia.

Desde la CVX en Salamanca nos unimos a la alegría de los Sagrados Corazones y pedimos al Señor que, por la intercesión de San Damián de Molokai, sigamos sintiendo la llamada a servir a los excluidos y olvidados.