miércoles, 22 de octubre de 2008

EL PROFETA

Consideremos algunos puntos en torno a esta cuestión: ¿Qué es lo que hace o define a un Profeta? ¿Qué es lo que dice la Biblia sobre los Profetas?

El Profeta VE el mundo con los ojos de Dios. Lo hemos visto y contemplado en la Encarnación. “Las Tres Divinas Personas miraban toda la planicie o redondez de todo el mundo”. Ignacio no es nada tímido cuando contempla el mundo.
El Profeta ESCUCHA con sus oídos lo que Dios oye. Dios escucha la voz, los gritos, el clamor angustiado del pueblo. Dios oye al pueblo cuando le pide justicia, cuando sufre pena y soledad y opresión.
El Profeta SIENTE con el corazón de Dios. Vemos cómo se mueven las entrañas de Jesús, cómo se conmueve todo su ser… Y lo mismo leemos sobre Dios en el Antiguo Testamento… Llora y sufre con los sufrimientos de (y aquí podemos evocar el lenguaje bíblico) “Hija mía”, “Pueblo mío”, “Mi amada”, “Mi familia”… Dios está cerca, siente empatía y comunión con su pobre pueblo. Compasión es su primera respuesta.
Entonces el Profeta HABLA la Palabra de Dios. Y sabemos que es una palabra de misericordia, de compasión de los que sufren… y una palabra de Conversión y Solidaridad para los que pueden hacer algo respecto al sufrimiento (… una Palabra que no es sólo un dicho de la boca sino una palabra viva que afecta la realidad y la cambia)

P. Adolfo Nicolás SJ, a la Asamblea de CVX Fátima 2008

jueves, 16 de octubre de 2008

17 DE OCTUBRE: DÍA INTERNACIONAL PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA


Desde la Unidad Territorial de Organizaciones No Gubernamentales de Salamanca (UT Salamanca), y en el marco de la Campaña POBREZA CERO que a nivel nacional y mundial se celebra en la semana del 13 al 19 de octubre, nos invitan a sumarnos al acto que tendrá lugar el sábado día 18 de octubre a las 19:00 horas. Dicho acto consistirá en recibir en la Plaza Mayor cada uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que irán llegando desde diferentes puntos de la ciudad (Saldrán a las 18:00 h. desde el Puente Príncipe de Asturias, Plaza Madrid, el Puente Romano, Calatrava y Alto del Rollo. Mira aquí las rutas). Una vez allí, todos juntos nos sumaremos a la llamada mundial contra la pobreza que aglutina a organizaciones, movimientos sociales y ciudadanos particulares en muchos países del mundo y que demanda y exige una respuesta urgente, suficiente, oportuna, transparente y coordinada contra la pobreza, la desigualdad y la violación de los derechos humanos que sufren las dos terceras partes de la Humanidad. Las promesas no alimentan, no curan, no dan alojamiento ni evitan la violación de derechos.

Enlaces de interés:

miércoles, 8 de octubre de 2008

LA CRISIS


(Pincha en la imagen para ampliarla)
Fuente: Revista 21rs (Octubre 2008)

viernes, 3 de octubre de 2008

3 DE OCTUBRE: SAN FRANCISCO DE BORJA

Francisco de Borja y Aragón (1510-1572) nació en Gandía (Valencia), el 28 de octubre de 1510. Fue el hijo del duque de Gandía y bisnieto del Papa Alejandro VI, por parte de padre, y del rey Fernando el Católico, por parte de madre.
Aunque de niño fue muy piadoso y deseó convertirse en monje, su familia lo mandó a la corte del emperador Carlos V. Allí destacaría, acompañando al emperador en sus campañas y casándose con una noble portuguesa, Eleanor de Castro Melo e Menezes, con la que tuvo ocho hijos: Carlos, Isabel, João, Álvaro, Fernando, Afonso, Joana y Doroteia.
En 1539, escoltó el cuerpo de la emperatriz Isabel de Portugal a su tumba en Granada. Se dice que, cuando vio el efecto de la muerte sobre la bella emperatriz, decidió “nunca más servir a un señor que se pueda morir”. Sin embargo, aún en su juventud, fue nombrado virrey de Cataluña, administrando la provincia con gran eficiencia.
Sus verdaderos intereses fueron otros, sin embargo. Cuando su padre murió, el nuevo Duque de Gandía se retiró a su tierra natal y llevaría, con su familia, una vida entregada puramente a la fe. Por esos tiempos entró en contacto con jesuitas: los Padres Fabro y Araoz. Así fue madurando su deseo de ayudar económicamente a la Orden fundada por Ignacio de Loyola, sobre todo después de hacer los Ejercicios Espirituales. Fue un gran bienhechor del Colegio Romano y fundó el Colegio Jesuita de Gandía, el primero en recibir alumnos seglares.
En 1546 su esposa Eleanor murió y Francisco decidió entrar en la Compañía de Jesús. Ajustó cuentas con sus asuntos mundanos, renunció a sus títulos en favor de su primogénito, Carlos, e inmediatamente se le ofreció el título de cardenal. Lo rechazó, prefiriendo la vida de predicador itinerante. En 1554 se convirtió en el comisario general de los jesuitas en España y, en 1565, a la muerte del Padre Laínez, en el tercer Padre General de toda la Orden.