lunes, 28 de julio de 2008

31 DE JULIO: SAN IGNACIO DE LOYOLA


Ignacio de Loyola fue una figura muy importante en la Iglesia del siglo XVI. En tiempos de tensiones eclesiales, de reformas nacidas del descontento y de inquietud eclesial, Ignacio de Loyola se revela como un buscador capaz de atraer a mucha gente por la manera en que presentaba a Jesús, el pobre y humilde…
El fundador de los jesuitas no es un santo muy conocido. Un hombre que se convirtió y se echó a los caminos. Que quería ir a Jerusalén para vivir como Jesús y terminó en Roma poniendo en marcha una orden apostólica fundada para extender el evangelio. Un místico racional. Un contemplativo en la acción. Un hombre de carácter duro y tierno al tiempo. Crítico y al tiempo tremendamente devoto de la Iglesia. Ese es Ignacio, “el peregrino”.


Daremos gracias al Señor por su vida uniéndonos a la eucaristía de 21 h. en la Parroquia del Milagro de San José.

martes, 15 de julio de 2008

EN EL LÍMITE DE TODAS LAS FRONTERAS

Si alguien decide un buen día dejar su país, su familia, sus amigos, endeudarse e incluso jugarse la vida para cruzar una frontera, sus ansias deben de ser muy poderosas. Es lo que hacen los inmigrantes que llegan a España. Cada vez encuentran más fronteras legales, personales, sociales y culturales, aunque también hay quien les tiende una mano. Ahora, Europa se blinca aún más para que no sigan pasando, sin comprender que la supervivencia no entiende de muros.

Texto: Silvia Melero
Imagen: José Luis Cortés. Revista “21rs” (pica en la imagen para verla más grande)

miércoles, 9 de julio de 2008

NOS VAMOS ESTE FIN DE SEMANA…

Los días 12 y 13 de julio nos vamos de Fin de Semana Lúdico. Será en una casa rural de Endrinal, donde ya hemos pasado algún fin de semana, tanto lúdico como de retiro.
Los que queramos salir en bloque, nos vemos el sábado a las 11 h. a la puerta de la Casona.
Aquí encontrareis un mapa con una de las formas de llegar hasta Endrinal.

miércoles, 2 de julio de 2008

LOS CENTAVOS DE NOEMÍ

A Noemí, la viuda pobre,
todavía le dolían
los dedos de las manos
cuando depositó en silencio
su ofrenda para los pobres
en el cepillo del templo.
Había trabajado todo el día
cosechando aceitunas
en el olivar de Sadoc,
un alto funcionario.
Al final de la jornada,
pensó que ningún vecino
estaba en apuro urgente.
Ella no había comprado
nada a crédito
en la tienda de Josías.
Su velo descolorido
podía durar mas tiempo.
Y no le seducirían el corazón
las baratijas que anunciaba
un vendedor ambulante
sentado en su camello.
Noemí sabía mucho
de hambres hincadas
como un alfiler
en el centro del estómago,
de deudas enviando mensajeros
con insistencia y amenaza,
y de emergencias repentinas
desequilibrando en un instante
la frágil existencia.
Por eso dejó con alegría
unos centavos en el templo,
regalo suyo y de Dios
para un hermano.
Era poco dinero,
pero lo era todo para ella.
Y todo el corazón
quedó abierto
para todo el don
que el Dios del Reino le ofrecía.


Benjamín González Buelta, SJ
“El rostro femenino del Reino. Orar con Jesús y las mujeres”, Sal Terrae